lunes, 20 de julio de 2015

Resumen de Tolerancia Inmunologica, Grupo No. 1 de Inmunologia Grupo 009.

Tema:
Tolerancia Inmunológica
Profesora:
Dra. Mirtha Villar
Grupo:
09
Asignatura:
Inmunología

Nombres de los integrantes:
Angélica Estrella
Yerka Del Rosario
Delvin Abreu
Dariela Pérez
Jean Carlos Polanco
Socram Genao
Verónica Tejada
Diana Martínez
Elvis Méndez
Perla Arias
Reakysow Fleurena

TOLERANCIA INMUNOLÓGICA
La tolerancia es la ausencia específica de respuesta inmune frente a un antígeno (propio o extraño), causada por el contacto con dicho antígeno. Se considera un estado activo de especificidad y memoria.
Los tolerógenos son los antígenos que inducen un estado de tolerancia, se diferencian de los que provocan respuesta inmune (inmunógenos).
La tolerancia se puede desarrollar de un modo natural y experimental:
·         Tolerancia natural: cuando un animal en desarrollo se vuelve incapaz de responder a sus propias moléculas (autototolerancia).
·         Tolerancia experimental: es un estado de ausencia de respuesta a un antígeno que normalmente sería inmunogénico.

Propiedades de la inducción de la tolerancia
Es un estado adquirido, no innato.
 Induce fácilmente en linfocitos inmaduros.
Esta inducción se dará cuando no hay señal coestimulatoria.
Requiera que el antígeno persista para que se dé la tolerancia.

La tolerancia es un estado aprendido o adquirido

A principios de siglo, mucho antes de los experimentos sobre la tolerancia, Paul Ehrlich postuló que el sistema inmune debía tener un mecanismo para evitar la formación de anticuerpos frente al propio individuo (a esto lo bautizó con el nombre latino de horror autotoxicus).

En 1938 Traub indujo en ratones tolerancia específica a cierto virus al inocular dicho virus intrauterinamente. El virus persistía toda la vida del animal, que era incapaz de producir anticuerpos frente a dicho patógeno.


En 1945 Owen describió un "experimento de la naturaleza" en terneros dizigóticos que habían compartido la misma placenta: durante su fase fetal se habían intercambiado células hematopoyéticas (células madre), de modo que cada uno llevaba no sólo los marcadores de sus propias células sanguíneas, sino los de su hermano (son quimeras genéticas desde el punto de vista de sus células sanguíneas). Estos terneros podían aceptar sin problemas transfusiones del otro, sin montar una respuesta inmune.

En 1951 Peter Medawar demostró que este tipo de gemelos también podían aceptar injertos de piel uno del otro.

 Tras estas observaciones, Burnet y Fenner propusieron que el momento del primer encuentro entre el sistema inmune y el antígeno era clave a la hora de determinar la capacidad del sistema inmune de reconocer al antígeno como no-propio. Burnet (1954) postuló que el reconocimiento de lo propio por parte del sistema inmune no es algo innato, sino que debe ser aprendido durante el desarrollo embrionario y fetal: la interacción del sistema inmune en desarrollo con moléculas propias (autoantígenos) provocaría la eliminación o inactivación de los clones correspondientes de linfocitos autorreactivos.

En los años 50 Medawar y colaboradores pusieron a prueba experimental esta hipótesis. A ratones neonatos de una raza (llamémosla raza A) le infundieron células de bazo de otra raza singénica (raza B). Cuando los ratones A alcanzaron la madurez, les fueron realizados injertos de piel de la raza B, que fueron aceptados sin rechazo. Esto se acomodaba en la teoría de la selección clonal de Burnet: los clones de linfocitos que encuentran el antígeno cuando aún son inmaduros quedan eliminados ("clones prohibidos"). [A Burnet y a Medawar les fue concedido el premio Nobel en 1960 por estos descubrimientos].

A continuación desarrollaremos cada uno de estas propiedades de la inducción de la tolerancia, aludiendo a experimentos históricos que fueron revelando estos aspectos.
  • ·          La tolerancia se induce mejor en linfocitos inmaduros.
  • ·    La distinción entre inmunidad y tolerancia depende de que el linfocito recibe o no una señal coestimulatoria.
  •          El mantenimiento de la tolerancia depende de la persistencia del antígeno.

Esta teoría, postulada por Jerne, Talmage y Burnet, establece que el antígeno, al ingresar al organismo, selecciona a un clon linfocitario preexistente y específico para él induciendo su expansión. Las células pertenecientes a este clon comparten la especificidad, sin embargo presentan variedad funcional participando en las diferentes modalidades de las respuestas efectoras humorales y celulares.

Si se analiza el conjunto de linfocitos de un individuo en cuanto a su especificidad, se observa que está formado por múltiples clones derivados cada uno de ellos de un linfocito con una sola especificidad. Los linfocitos de un clon particular (células oscuras en la figura) tienen la potencialidad de reconocer y responder a un determinado epitopo o determinante antigénico. La diversidad idiotípica surge a raíz de recombinaciones al azar de los genes que codifican los receptores para antígeno ubicados en linfocitos T y B.

Lederberg (1959) sugirió que el factor clave en determinar la capacidad o no de respuesta estriba en el grado de madurez de los linfocitos, y no la fase de desarrollo del individuo: los linfocitos inmaduros que contactan con el antígeno son sometidos a "aborto clonal", mientras que las células maduras montan una respuesta inmune. Lo que ocurre durante la fase fetal y neonatal es que el individuo es susceptible a la tolerancia porque la mayor parte de sus linfocitos son aún inmaduros. En los animales adultos la tolerancia es más difícil de lograr (se requieren cantidades de antígeno 100 veces superiores que las de los neonatos).

La distinción entre inmunidad y tolerancia depende de que el linfocito reciba o no una señal coestimulatoria. Este punto en el 1970 fue propugnado por brestcher y cohn. La evidencia experimental del mismo llego a los 80 años, con los experimentos de lafferty colaboradores.  Los injertos de islotes pancreáticos eran aceptados cuando se eliminaban del hospedador células presentadoras profesionales que son las que se originan nuevos linfocitos a partir de sus precursores de los órganos linfoides.

La persistencia del antígeno juega un papel fundamental en el mantenimiento de la tolerancia. Cuando la concentración del antígeno cae por debajo de cierto umbral, se recupera la capacidad de respuesta. Ello se debe a que se originan nuevos linfocitos a partir de sus precursores de los órganos linfoides primarios. 
Factores que afectan la tolerancia experimental

Hay varias condicionantes que afectaran el comportamiento del antígeno pero principalmente tenemos la cantidad que se administre, la vía de aplicación y el estado de los linfocitos en el paciente. Existen varias vías que nos permiten crear intolerancia pero las de mayor efectividad son las vía oral y vía intravenosa, la vía oral debido a que muchas veces provoca reacciones adversas para el cuerpo humano a tenido que evolucionar para poder acoplarse a los modos de nutrición y así evitar reacciones que puedan perjudicar el sistema inmunológico. Por su parte la vía intravenosa  tiene una mayor efectividad que la vía cutánea y es de mayor rapidez.

El estado de los antígenos es de gran importancia debido a que tienen mejor efecto los solubles que los particulados debido a que tienen gran dificultad para para activarse en su presentación. Cuando las células presentadoras envuelven los antígenos particulados estos no pueden activarse para su presentación al sistema inmune porque no pueden expresar sus moléculas coestimuladoras como son la B7, debido a esto los linfocitos T no recibirán la señal lo que inducirá el estado de anergia clonal, por esta razones se prefiere la administración en formas solubles de alérgenos para alergias o enfermedades autoinmunes.

Dosis del antígeno

 Antígeno  es toda sustancia que introducida en un individuo desencadena una respuesta inmune
Dosis muy altas o muy bajas del antígeno pueden inducir estado de tolerancia, existiendo lo que se denomina como zona de tolerancia a dosis bajas y zona de tolerancia a dosis altas.
Por lo tanto, a la hora de la vacunación es esencial ajustar correctamente las dosis para lograr el efecto deseado.

La existencia de la zona de tolerancia a dosis bajas se puede aprovechar clínicamente para la desensibilización alérgica: se inyecta al individuo dosis repetidas a baja concentración del alérgeno para el que está sensibilizado; con ello se puede inducir tolerancia a las dosis normales de dicho alérgeno, evitando los síntomas de esa hipersensibilidad inmediata


Susceptibilidad de las células T y B

Las células T se vuelven tolerantes pronto y se mantienen así durante más tiempo que las células B.
Sin embargo, como la mayoría de las células B requieren in vivo la ayuda de las células T, en última instancia la respuesta humoral y su correspondiente tolerancia tendrían una cinética determinada por el estado de capacidad de respuesta de los linfocitos T.

Al igual que en las células T, el desarrollo de las células B se genera a partir de un repertorio linfocitario responsable de la diversidad de la respuesta inmune; sin embargo, dentro de este repertorio también aparecen células B autorreactivas que de no ser controladas, pueden ocasionar respuestas perjudiciales para el individuo.

Los mecanismos de tolerancia en células B pueden ser divididos en dos: primarios o de novo y mecanismos secundarios. Los mecanismos primarios se caracterizan porque se presentan durante la diferenciación de las células B y contribuyen a formar el repertorio linfocitario; en tanto que los mecanismos secundarios no alteran dicho repertorio, sino que modulan la respuesta de los linfocitos B maduros en los órganos linfoides periféricos.

Mecanismos primarios (de novo) Dependen de una combinación entre la avidez antigénica y el umbral de activación del receptor de célula B (BCR). Ocurren tanto en los órganos primarios (médula ósea, hígado fetal) como en los tejidos linfoides periféricos. En los primeros se denominan mecanismos de tolerancia central y en los segundos mecanismos de tolerancia periférica.
Las células T reguladoras pueblan los órganos linfoides secundarios, los tejidos periféricos y los sitios de inflamación, en donde disminuyen la activación de las células T, células NK, células dendríticas y células B, a través de mecanismos poco conocidos e induciendo tolerancia inmunológica.

Los mecanismos por medio de los cuales las células T reguladoras controlan la actividad de las células B, no son muy claros. Sin embargo, algunos investigadores han reportado que las células T reguladoras pueden inducir tolerancia a respuestas de tipo adaptativo mediante la inducción de la muerte de las células B, la supresión en la producción de anticuerpos y la regulación de la supervivencia de células plasmáticas.  
Ejemplo, de  la susceptibilidad de las células B y T

Los estudios sobre mecanismo de tolerancia han experimentado un impulso con la tecnología transgénica.
El avance tecnológico ha permitido que se puedan diseñar ratones en laboratorios que porten genes controlados específicamente a este se le llama ´ratones transgénicos´. Esto da paso a que estudios previos sobre los genes se realicen en fases tempranas del desarrollo, pudiendo comprobarse el efecto del sistema inmune entre en contacto temprano con determinadas moléculas, se puede observar varios tipos que influyen en el mecanismo de tolerancia:
·         Deleccion clonal: Elimina las células auto activas en sus etapas tempranas de reproducción.
·         Aborto clonal: Bloqueo de la maduración.
·         Anergia clonal: Inactivación del linfocito maduro.
·         Ignorancia clonal: Clones de linfocitos T o B autorreactivos potencialmente funcionales, pero no se activan porque el auto-antígeno está en muy poca cantidad.
Desde el punto de vista de dónde se produce la inducción de tolerancia, puede distinguirse la diferencia entre tolerancia central y tolerancia periférica.
En que órganos ocurre la tolerancia central?

La tolerancia central ocurre en los órganos linfoides primarios con los linfocitos inmaduros, ya que también ahí está la producción de linfocitos B y T.

En esta tolerancia no debería ser la única ya que es difícil imaginar que todos los posibles auto-antígenos lleguen al timo y a la médula ósea durante la maduración de los linfocitos T y B. Dada la gigantesca variedad de receptores que puede lograrse por los mecanismos aleatorios genéticos, cabe pensar que algunos linfocitos T y B inmunocompetentes tienen receptores para antígenos propios que no fueron presentados durante su maduración. Se habla entonces de que deben de existir también mecanismos de inducción de TOLERANCIA PERIFERICA.

Tolerancia central en linfocitos T
Parece ser que los autoantígenos secretados por diversos órganos y tejidos llegan al timo, donde son internalizados y presentados por macrófagos y células dendríticas a los timocitos dobles positivos (CD4+ CD8+); es aquí cuando se produce la selección negativa, en la que los clones autorreactivos son eliminados (delección clonal).
El estado de diferenciación del timocito (linfocito inmaduro) es determinante para esta delección. Esto puede deberse a que en este estado inmaduro los auto-antígenos desencadenan vías de transducción de señal diferentes a las de los linfocitos T maduros.

Tolerancia periférica (postalamica)
Es el conjunto de mecanismos que silencian a las células B y T que se escapan al control de la tolerancia central. Estos mecanismos operan en los tejidos periféricos.
Algunas células T potencialmente autoagresivas logran escapar de la selección negativa del timo, por lo que el sistema inmune posee mecanismos para evitar su acción. En experimentos con ratones transgénicos se ha visto que existe tolerancia periférica por varios mecanismos:

*      Delección periferica o clonal de linfocitos Tc autorreactivos en órganos inmunoprivilegiados (globo ocular, ovario, testículos): es la inducción de la muerte celular por apoptosis. - Es uno de los mecanismos que impiden la activación incontrolada de las células T activadas por antígeno. El receptor Fas y su ligando (Fas L) se coexpresan en estas células.  La interacción ligando-receptor entre dos de estas células activa la apoptosis (muerte celular programada). Las células de estos tejidos expresan CD95L, que al unirse al CD95 del Tc le provocan la apoptosis.
. 
Anergia clonal: Es la inactivación funcional prolongada o irreversible de los linfocitos. Es inducida por el encuentro con antígenos en ciertas condiciones. Es producida por ausencia de la señal coestimulatoria (cuando la APC carece de moléculas B7).La activación normal de las células T requiere dos señales:
Ø  Reconocimiento del antígeno peptídico asociado al Complejo Mayor de Histocompatibilidad (que está en la superficie de las células presentadoras de antígeno; CPA).
Ø  Reconocimiento de moléculas coestimuladoras como B7 (que también son presentadas por las CPA) mediante el receptor CD28 de las células T.
Si el antígeno es presentado por células que no expresan coestimuladores se genera una señal negativa y el linfocito T se convierte en una célula anérgica.



 Tolerancia central y periférica de los linfocitos B

Tolerancia central:
Se refiere a la eliminación de los linfocitos de los clones de linfocitos t y b durante en los órganos linfoides centrales; el timo para las células t y la medula ósea para las células b.
El proceso de eliminación se denomina deleccion clonal. Las células mueren por apoptosis.
Por otro lado, los linfocitos b inmaduros que unen un antígeno propio soluble quedan anergicos, al bajar el nivel de mIgM y aumentar el de mIgD.

En el repertorio de clones B circulantes hay muchos más clones autorreactivos que entre los linfocitos T. Los linfocitos B no sufren en la médula ósea una selección negativa tan rigurosa como los LT en el timo y de hecho se postula que la autorreactividad B de baja afinidad es normal. El mecanismo de la hipermutación somática puede, además, generar autoanticuerpos de alta afinidad. Los clones autorreactivos permanecen inactivos en gran medida por ausencia de linfocitos T cooperadores, aunque esta falta de células T puede ser superada cuando un autoantígeno se une a un antígeno extraño que pueda activar a los LT.
A nivel central (Médula ósea), el principal mecanismo de tolerancia es la delección clonal. Para que un autoantígeno induzca la delección de los linfocitos B deberá expresarse abundantemente en la membrana celular, lo que produce la multimerización del receptor que en ausencia de segunda señal determinará la apoptosis de los LB.
A nivel periférico, el mecanismo fundamental es la anergia clonal. Las células B anérgicas se caracterizan por expresar IgD de membrana normal, pero con una marcada reducción de IgM de membrana.

Tolerancia periférica:                       
Los mecanismos de  tolerancia  periférica  incluyen  la  existencia  de una  subpoblación  de  células T  reguladoras, que son las que cumplen un papel central en este apartado. Así se ha  demostrado que defectos genéticos relacionados con estas células son la causa  primaria de numerosas enfermedades autoinmunes en el hombre. Estas células son  capaces de  anular y  silenciar en ocasiones  definitivamente  esos  clones  autorreactivos existentes en la periferia. Existen dos grupos principales de células

  • Delección clonal de linfocitos B maduros en periferia (por apoptosis) al reconocer moléculas de membrana propias.



  • Anergia clonal cuando los receptores del linfocito B tienen un alto grado de ocupación: cuando hay altas concentraciones de un antígeno soluble monomérico, se inducen en las células B un cambio importante: baja notablemente el número de IgM de membrana, lo que condiciona que sean incapaces de interaccionar adecuadamente con los linfocitos TH, induciéndose un estado de anergia. Además, su vida media desciende a sólo 3-4 días, en comparación con las 4-5 semanas que dura una célula B periférica normal.

Personajes que ayudaron a demostrar la inducción de la tolerancia, hasta la actualidad:






Imágenes anexas al tema: 








martes, 16 de junio de 2015

Este es el Grupo 03 de la clase de Inmunologia (grupo 09) con la Dra. Mirtha Villar.



Universidad Tecnológica De Santiago


Citoquinas, Inflamación y Fagocitosis.

Microbiología
Grupo: 09

Presentado a:

Dr.Mirtha Villar


Presentado por:

Luis José Ruiz                 2-12-1721
Jeovanny Molina              2-12-0595
Gricely Paulino                 2-12-0654
Clemery Esthel                  2-11-0881
Rosanni Martinez             2-11-1137
Guivenel Louissaint          1-12-2840
Vierge Marie Jeanne         1-12-2791
Wikensy Valeus                  1-12-2899
Jean-pierre Manoucheka  2-11-2499
Rose Sherline Joseph          2-12-0247
Paul Stanley T. Gay            2-10-2091
Astrid Paulino                    1-11-1777
Raul gonzalez                    1-08-1695
Jesula Laurose                   2-10-2794
Elsie Perdomo                    1-09-1217

 


Santiago de los caballeros, Rep. Dom.
 



Introducción
El siguiente trabajo presentado sobre  “Las Citoquinas” (son un grupo de proteínas de bajo peso molecular) tiene el objetivo de explicar de una manera entendible las pautas más importantes del tema.
Entre los subtemas a tratar están las propiedades generales de las citoquinas, la estructura y función de las citoquinas, los receptores de citoquinas, la estructura general de la familia de receptores de citoquinas, entre otros.



Citoquinas

 


Las citoquinas (o citocinas)  son un grupo de proteínas de bajo peso molecular que actúan mediando interacciones complejas entre células de linfoides, células inflamatorias y células hematopoyéticas.

Entre sus funciones podemos encontrar:
1-   Diferenciación y Maduración de células del sistema inmunitario.
2-   Comunicación entre células del sistema inmunitario.
3-   Funciones efectoras directas (en algunos casos).

En el pasado hubo ciertas galimatías con la cuestión de su denominación. Así, muchas de las primeras citoquinas se descubrieron como señalizadores entre leucocitos, por lo que se denominaron interleuquinas; otras eran secretadas por monocitos/macrófagos, por lo que se llamaron monoquinas, y así sucesivamente. Sin embargo, muchas de esas sustancias son producidas por otros tipos celulares, por lo que se desaconseja el uso de esas denominaciones, para agruparlas a todas bajo el concepto de citoquinas.

Las quimioquinas (o quimiocinas) son un tipo de citoquinas de pequeño tamaño, con papeles en la respuesta inflamatoria y la quimiotaxis de fagocitos.

Propiedades Generales de las Citoquinas

Las citoquinas son proteínas secretadas peso molecular bajo (por lo general menos de 30 kDa), que se producen durante las respuestas inmunes natural y específica. Se unen a receptores específicos de la membrana de las células donde van a ejercer su función, iniciando una cascada de transducción intracelular de señal que altera el patrón de expresión génica, de modo que esas células diana producen una determinada respuesta biológica.


Dentro del sistema inmune natural, los macrófagos son de las células más productoras de citoquinas, mientras que en el sistema específico lo son las células T colaboradoras. 
Las citoquinas son producidas por múltiples tipos celulares, principalmente del sistema inmune.


Las citoquinas pueden exhibir una o varias de las siguientes cualidades:
·       Pleiotropía> múltiples efectos al actuar sobre diferentes células.
·       Redundancia> varias citoquinas pueden ejercer el mismo efecto.
·       Sinergismo> dos o más citoquinas producen un efecto que se potencia mutuamente.
·       Antagonismo> inhibición o bloqueo mutuo de sus efectos.

Las citoquinas ejercen su acción al unirse a receptores específicos para cada citoquina en la superficie de la célula en la que ejercen el efecto. La afinidad de cada receptor hacia su citoquina correspondiente suele ser bastante alta.


Utilizando la analogía de lo que ocurre con las hormonas del sistema endocrino, las acción de las citoquinas se puede clasificar en:
·       De tipo autocrino.
·       De tipo paracrino.
·       De tipo endocrino (en pocas ocaciones).
Las citoquinas "controlan" el sistema inmune de varias maneras, que podemos agrupar de la siguiente manera:

·       Regulando (activando o inhibiendo) la activación, proliferación y diferenciación de varios tipos de células.
·       Regulando la secreción de anticuerpos y otras citocinas.


Estructura y función de las citoquinas

 
Las citoquinas son proteínas o glucoproteínas de menos de 30 kDa. Muchas de ellas pertenecen a la llamada familia de las hematopoyetinas, y tienen estructuras terciarias parecidas: una configuración a base de un conjunto de cuatro hélices con poca estructura en lámina.
Generalmente actúan como mensajeros intercelulares que suelen intervenir en la maduración y amplificación de la respuesta inmune, provocando múltiples actividades biológicas.

Aunque existen muchos tipos de células productoras citoquinas, los más importantes son los linfocitos TH y los macrófagos, ya que sus citoquinas son esenciales para que se produzca la respuesta inmune, una vez que se activan las células T y B por el contacto con las correspondientes células presentadoras de antígeno.


Principales tipos de respuesta mediatizados por la acción de las citoquinas:
1.    activación de los mecanismos de inmunidad natural:
a.    Activación de los macrófagos y otros fagocitos
b.    Activación de las células NK (Natural Killer)
c.    Activación de los eosinófilos
d.    Inducción de las proteínas de fase aguda en el hígado.
2.    Activación y proliferación de células B, hasta su diferenciación a células plasmáticas secretoras de anticuerpos.
3.    Intervención en la respuesta celular específica.
4.    Intervención en la reacción de inflamación, tanto aguda como crónica.
5.    Control de los procesos hematopoyéticos de la médula ósea.
6.    Inducción de la curación de las heridas.



¿Por qué las citoquinas, que son inespecíficas respecto del antígeno, pueden ejercer acciones de modo específico?
Veamos varios mecanismos:

·       Regulación muy fina de los receptores de cada citoquina: los receptores celulares indispensables para que una citoquina ejerza su papel sólo se expresan en tipos celulares concretos una vez que éstos han interaccionado con el antígeno.



·       Requerimientos de contactos estrechos célula a célula: la citoquina sólo alcanza concentraciones adecuadas para actuar en el estrecho espacio que queda entre dos células interactuantes.

·       Corta vida media de las citoquinas en sangre y fluidos: lo que asegura que sólo van a actuar en un estrecho margen de tiempo, en las cercanías de la zona donde se produjeron.

Receptores de citoquinas

Estructura general de las familias de receptores de citoquinas
Hay diversos tipos de receptores de membrana para citoquinas, pero se pueden agrupar en cinco familias:

·       Familia de receptores de citoquinas de la superfamilia de las inmunoglobulinas, que poseen varios dominios extracelulares de tipo Ig.

·       Familia de clase I de receptores de citoquinas (=familia de receptores de hematopoyetinas). 

·       Familia de clase II de receptores de citoquinas (=familia de receptores de interferones).

·       Familia de receptores de TNF: sus miembros se caracterizan por un dominio extracelular rico en cisteínas.

·       Familia de receptores de quimioquinas: son proteínas integrales de membrana, con 7 hélices inmersas en la bicapa lipídica. Interaccionan, por el lado que da al citoplasma con proteínas de señalización triméricas que unen GTP.
La mayor parte de los receptores de citoquinas del sistema inmune pertenecen a la familia de clase I (de receptores de hematopoyetinas). Todos sus miembros tienen en común poseer una proteína anclada a membrana, con un dominio extracelular en el que hay al menos un motivo característico llamado CCCC (cuatro cisteínas cercanas en posiciones equivalentes) y el llamado motivo WSXWS (Trp-Ser-X-Trp-Ser). Tras su porción transmembrana se encuentra una larga cola citoplásmica con ciertas tirosinas susceptibles de fosforilación.
La mayor parte de los receptores de clase I poseen dos proteínas de membrana:

·       Cadena alfa: que es la subunidad específica de la citoquina, sin capacidad de enviar señales al citoplasma.

·       Cadena beta: una subunidad transductora de señal, que a menudo no es específica de citoquina, sino que es compartida por receptores de otras citoquinas
La subunidad transductora de señal se necesita para formar el receptor de alta afinidad, y para transducir la señal al interior. Ello se logra porque tras la unión, se fosforilan ciertas tirosinas de la larga cola citoplásmica de la cadena transductora de señal.



Transducción de señal

Recientemente se han producido avances importantes en el desentrañamiento de la ruta que conduce desde la unión de la citoquina con el receptor de la célula diana hasta la activación de la transcripción de los genes cuyos productos son responsables de los efectos de dichas citoquinas. He aquí un modelo general que se puede aplicar a muchos receptores de las clases I y II:
1.    La citoquina provoca la dimerización de las dos subunidades del receptor (cadenas alfa y beta), lo que coloca cercanas a sus respectivas colas citoplásmicas.
2.    Una serie de proteín-quinasas de la familia de JAK (quinasas Jano) se unen a las colas agrupadas de las subunidades del receptor, con lo que se esas quinasas se activan.
3.    Las JAK se autofosforilan.
4.    Las JAK fosforilan a su vez determinadas tirosinas de las colas del receptor,
5.    Entonces proteínas de otra familia, llamada STAT (iniciales inglesas de transductores de señal y activadores de transcripción) se unen a algunas de las tirosinas fosforiladas de las colas del receptor, quedando cerca de las JAK.
6.    Las JAK fosforilan a las STAT unidas a las colas del receptor.
7.    Al quedar fosforiladas, las STAT pierden su afinidad por las colas del receptor, y en cambio tienden a formar dímeros entre sí. (Las tirosinas fosforiladas que han quedado libres en las colas del receptor sirven para unir nuevos monómeros de STATs).

8.    Los dímeros de STAT fosforilados emigran al núcleo de la célula, donde actúan ahora como activadores de la transcripción de ciertos genes, al unirse a secuencias especiales en la parte 5’ respecto de las respectivas porciones codificadoras.



 

Antagonistas de citoquinas

La actividad biológica de las citoquinas está regulada fisiológicamente por dos tipos de antagonistas:

·       Los que provocan el bloqueo del receptor al unirse a éste.


·       Los que inhiben la acción de la citoquina al unirse a ésta.
Como ejemplo de bloqueador de receptor tenemos el antagonista del receptor de IL-1 (IL-1Ra), que bloquea la unión de IL-1α o IL-1β . Desempeña un papel en la regulación de la intensidad de la respuesta inflamatoria.
Los inhibidores de citoquinas suelen ser versiones solubles de los respectivos receptores (y se suelen denominar anteponiendo una "s" al nombre del receptor): la rotura enzimática de la porción extracelular libera un fragmento soluble que retiene su capacidad de unirse a la citoquina.
El mejor caracterizado es el sIL-2R (versión soluble del receptor de la interleuquina 2), que se libera durante la activación crónica de los linfocitos T, y que corresponde a los 192 aminoácidos N-terminales de la subunidad α. Este sIL-2R se puede unir a la IL-2, impidiendo su interacción con el auténtico receptor de membrana, con lo que esto supone un control sobre el exceso de activación de los linfocitos T. Este inhibidor se usa de hecho en clínica como un marcador de la existencia de activación crónica (caso, p. ej., de las enfermedades autoinmunes, rechazo de injertos y SIDA).
Algunos virus han evolucionado para producir proteínas que se unen e inactivan a las citoquinas.
Por ejemplo, los poxvirus logran reducir el alcance e intensidad de los mecanismos inflamatorios naturales que forman parte de la defensa del hospedador gracias a la codificación de una proteína.

Consecuencias biológicas de la secreción de citoquinas por parte de los linfocitos th1 y th2

Las células TH1 producen IL-2, IFN-ч y TNF-β . Son responsables de funciones de inmunidad celular (activación de linfocitos TC e hipersensibilidad de tipo retardado), destinadas a responder a parásitos intracelulares (virus, protozoos, algunas bacterias).
Las células TH2 producen IL-4, IL-5, IL-10 e IL-13. Actúan como colaboradoras en la activación de las células B, y son más apropiadas para responder a bacterias extracelulares y a helmintos. También están implicadas en reacciones alérgicas (ya que la IL-4 activa la producción de IgE y la IL-5 activa a los eosinófilos).
En los años recientes está cada vez más claro que el resultado de la respuesta inmune depende en buena medida de los niveles relativos de células TH1 y TH2. En una respuesta a patógenos intracelulares existe un aumento de citoquinas de TH1, mientras que en respuestas alérgicas y ante helmintos es superior el nivel de las de TH2.
Un punto importante en todo esto es la existencia de una regulación cruzada entre TH1 y TH2:

·       El IFN-ч secretado por las TH1 inhibe la proliferación de las TH2.


·       Por su lado, la IL-10 secretada por las TH2 inhibe la secreción de IL-2 e IFN-ч por parte de las TH1. Esta inhibición en realidad no es directa. Además, las TH2 inhiben por sus citoquinas la producción en macrófagos del óxido nítrico (NO) y otros bactericidas, así como la secreción por estos macrófagos de IL-1, IL-6, IL-8 y otras citoquinas.
Este fenómeno de regulación negativa cruzada explica las ya antiguas observaciones de que existe una relación inversa entre la producción de anticuerpos y la hipersensibilidad de tipo retardado.


Observemos que los macrófagos y otras células presentadoras de antígeno también producen citoquinas (como la IL-12, descubierta hace relativamente poco tiempo) que regulan a su vez funciones inmunes efectoras. La IL-12 se produce en macrófagos activados en respuesta a infecciones bacterianas o de protozoos. Esta citoquina provoca la proliferación de células NK y TH1, que aumentan la producción de IFN-ч. Este interferón inmune ayuda en la mayor activación de macrófagos. De esta forma se cierra este circuito de retro-regulación positiva entre macrófagos y TH1, destinado a potenciar funciones efectoras de la rama celular de la inmunidad.
Por otro lado, los macrófagos se ven inhibidos por IL-4 e IL-10 secretadas por los TH2 (de nuevo una manifestación de la inhibición cruzada entre la rama especializada en la respuesta humoral y la centrada en la respuesta celular ante parásitos intracelulares).
Otro aspecto que va quedando claro igualmente es que la predominancia de una u otra de las dos subpoblaciones de linfocitos TH depende a su vez del microambiente de citoquinas en que ocurriera la activación y maduración inicial a partir de linfocitos en reposo.



















Fagocitosis

La fagocitosis es un tipo de endocitosis por el cual algunas células(fagocitos y protistas) rodean con su membrana citoplasmática partículas sólidas y las introducen al interior celular. Esto se produce gracias a la emisión de pseudópodos alrededor de la partícula o microorganismo hasta englobarla completamente y formar alrededor de él una vesícula, llamada fagosoma, la cual fusionan posteriormente conlisosomas para degradar el antígeno fagocitado.
Es uno de los medios de transporte grueso que utilizan para su defensa algunas células de los organismos pluricelulares. En organismos multicelulares, este proceso lo llevan a cabo células especializadas, casi siempre con el fin de defender al conjunto del organismo frente a potenciales invasores perjudiciales.
En muchos organismos superiores, la fagocitosis es tanto un medio de defensa ante microorganismos invasores como de eliminación (e incluso reciclaje) de tejidos muertos. Puede tratarse de un antígeno, célula apoptótica, restos celulares, microorganismos y sustancias de un tamaño generalmente mayor a 0,5 nm.
 

Etapas de la fagocitosis en el sistema inmunológico

Quimiotaxis

Se inicia con la adherencia de células al endotelio vascular. Las células irán al lugar de la amenaza. Estas son células especializadas, que pueden ser macrófagoso linfocitos. Los mismos serán estimulados para que produzcan citoquinas (IL-1, TNF, IFN). Es todo lo que se encuentra aquí activado por las citocinas, a través de uniones moleculares de baja afinidad entre receptores en el leucocito y selectinas sobre la superficie endotelial (selectina E y selectina P, por ejemplo).
El flujo sanguíneo laminar empuja a los leucocitos así adheridos en dirección de la corriente sanguínea. El fagocito se despega de las interacciones corriente-arriba y sus ligandos de membrana se unen a nuevas selectinas corriente-abajo. El resultado es un movimiento neto a lo largo de la superficie endotelial. Otras moléculas que participan en esta movilización son las moléculas de adhesión vascular (VCAM-1) presentes en el endotelio, cuyos ligandos correspondientes muestran preferencia por los linfocitos T y eosinófilos.
En un punto específico, determinado por la presencia y activación de quimiocinas, los fagocitos movilizados establecen interacciones intercelulares de gran afinidad con el endotelio por medio de integrinas y otros ligandos endoteliales. En especial las moléculas endoteliales LFA-a, CR3 y VLA-4 se adhieren a ligandos específicos sobre los fagocitos, entre ellos VCAM-1 e ICAM-1. La expresión de estos ligandos sobre la superficie del fagocito es regulada por proteínas inflamatorias, como el TNF y la IL-1.
Es en ese punto de movilización lenta cuando los fagocitos, atraídos por gradientes de concentración de las quimiocinas, atraviesan el epitelio vascular hacia el foco de infección patógena.

Adherencia

Otros receptores sobre la membrana de los leucocitos y otros fagocitos actúan como mecanismos de adherencia sobre los microorganismos, sea a productos microbianos específicos o sobre opsoninas del sistema inmune del hospedador.
·        Receptor de manosa. Este receptor tiene afinidad por los componentes de manosa presentes en las glucoproteínas y glucolípidos de las paredes celulares microbianos.
·        Scavenger. Estos receptores se unen directamente a microorganismos y a moléculas de LDL modificadas.
·        CD14. Es un ligando con preferencia específica al lipopolisacárido presente en ciertas bacterias y está asociado a un receptor tipo Toll.
·        Transmembrana de 7 hélices alfa. Es un receptor recientemente descubierto, cuya función está asociada a señales de quimiocinas y ciertos péptidosmicrobianos.
·        Receptores para los fragmentos Fc de los anticuerpos opsonizantes IgG2 e IgG3.

Ingestión

La unión a receptores de adherencia promueve señales de comunicación intracelular que resultan en la evaginación de la membrana del fagocito rodeando al receptor y su ligando patogénico. Al rodear por completo al complejo receptor:molécula, la membrana se une en sus extremos y libera al interior de la célula un fagosoma. Esto puede ocurrir en más de un punto de la membrana celular.

Digestión

Una vez que el fagosoma está en el citoplasma comienza la desintegración del mismo, proceso que se realiza por mecanismos dependientes o independientes de oxígeno. El primero se da tras activarse rutas metabólicas que consumen oxígeno, lo cual produce la liberación de radicales libres del oxígeno, que son tóxicos para los microorganismos. En el segundo caso es donde intervienen los lisosomas, los cuales se unen al fagosoma conformando un fagolisosoma, y liberando enzimas hidrolíticas que destruirán al antígeno.

Excreción

En el proceso de digestión queda una vesícula que contiene desechos (o el mismo antígeno, ya que no siempre puede ser desintegrado), por lo que debe estar fuera de la célula para no traer futuros inconvenientes. La forma de deshacerse de estos residuos es mediante la exocitosis.
Un ejemplo de esto se da cuando esputamos o tosemos, dado que lo que estamos haciendo en verdad es deshacernos de células que contienen un antígeno que no pueden degradar. Dichas células son los macrófagos alveolares, que al entrar una partícula exógena y no poder degradarla se vuelven una amenaza para el organismo, por lo que es conveniente deshacerse de ella en algunos casos no muy estrictos. Es la traducción de partículas como: bacterias, virus, desechos, etc...

Estrategias de Fagocitosis

Los organismos que se alimentan por fagocitosis, poseen dos estrategias según el tipo de alimento que consuman. Los tamaños y características de las vacuolas formadas dependen de si la presa está viva o no. Cuando capturan presas vivas usan fagocitosis por CIRCUNFLUENCIA, mientras que con las inertes usan fagocitosis por CIRCUNVALACION.
 En conclusión

la fagocitosis es el proceso por el cual algunas células especializadas eliminan entes patógenos que entran a nuestro organismo. Es un modo de defensa.

Tiene cinco etapas: Quimiotaxis, Adherencia, Ingestión, Digestión y Excreción, cada una cumpliendo su funcionamiento.

No hay mucho de qué hablar en este tema porque, claro está, es una barrera de defensa en nuestro organismo























Inflamacion

Es el estado morboso complejo con fenómenos generales, diversamente definido, que en sustancia se reduce a la reacción del organismo contra un agente irritante o infectivo, y que se caracteriza esencialmente, desde los tiempos de Celso, por los cuatro síntomas cardinales: rubor, tumor, calor y dolor, a los que Galeno añadió la functio laesa (el trastorno funcional).


La inflamación puede producir:
Dolor
Enrojecimiento
Rigidez o pérdida de la movilidad
Hinchazón
Calor
Cuando un tejido es dañado, por un golpe, por ejemplo, sus células liberan una sustancia llamada histamina, que produce la dilatación de los vasos sanguíneos y, los tejidos inflamados liberan líquido intracelular, conocido como exudado inflamatorio, que puede acumularse infiltrando los tejidos y dificultando o imposibilitando el funcionamiento del órgano o de la región afectada. 

Las inflamaciones pueden ser agudas o crónicas.
Aguda

Son agudas cuando presentan un período de hinchazón, dolor e incapacidad crecientes, que luego disminuyen en poco tiempo.
Crónica

Se denominan crónicas cuando se prolongan durante meses o años, presentando períodos de mayor o menor intensidad 
La gravedad, la duración y las características peculiares de cada respuesta inflamatoria dependen del área afectada, de su estado previo y de la causa que la provoca.

Agentes inflamatorios

Agentes vivos: bacterias, virus, parásitos, hongos.
Agentes físicos: radiaciones, frío, calor, ultravioletas.
Agentes químicos: venenos, toxinas.
Traumatismos y cuerpos extraños.
Alteraciones vasculares: como por ejemplo las que producen isquemia.
Dependiendo de las características temporales de la inflamación definimos dos tipos de respuesta, inflamación aguda e inflamación crónica

Inflamación aguda

En la inflamación aguda distinguimos tres puntos clave: cambios hemodinámicos, alteración de la permeabilidad vascular y modificaciones leucocitarias.

Cambios hemodinámicos en el calibre y en el flujo

Después de un periodo inconstante y transitorio de vasoconstricción arteriolar, se produce vasodilatación e hiperemia activa que causa enrojecimiento y aumento de la temperatura. Después se produce un periodo de hiperemia pasiva en la que disminuye el flujo por un aumento de la permeabilidad microvascular con extravasación de líquido y aumento de la viscosidad sanguínea en los vasos de menor calibre, que es lo que se denomina éstasis (parálisis total del flujo).




Alteración de la permeabilidad vascular

Se alteran las bases morfológicas del endotelio por acción de los mediadores químicos. Generalmente se produce en las vénulas.
En condiciones normales el endotelio no permite la salida de proteínas y el intercambio se produce por pinocitosis, pero cuando se altera la permeabilidad se encuentran alteradas las uniones celulares y las cargas negativas de la membrana basal.
Las sustancias inflamatorias deben disolver la membrana basal de estas aperturas.
En los casos en los que la inflamación resulta patológica se produce necrosis de los tejidos y vasos.

Bases anatómicas

·        Respuesta inmediata: contracción de las células endoteliales y ensanchamiento de la unión intercelular. Favorecido todo esto por sustancias como la histamina, la bradiquinina y los leucotrienos.
·        Respuesta tardía: reorganización del citoesqueleto (retracción endotelial) y apertura de las uniones intercelulares favorecido por sustancias como la interleuquina-1 (IL-1), interferón-γ (IFN-γ) y factor de necrosis tumoral (TNF).
·        Respuesta inmediata prolongada: lesión endotelial directa con necrosis y desprendimiento de las células endoteliales por exceso de agente inflamatorio en los vasos.

Mediadores químicos

Pueden estar presentes en el plasma y deben ser activadas para ejercer su función. También puede estar en las células donde permanecen almacenadas siendo secretadas o sintetizadas de novo en respuesta a un estímulo. Estas células son principalmente las plaquetas, los polimorfonucleares, monocitos, macrófagos y mastocitos.
Estas sustancias pueden tener efectos autocrinos, paracrinos o endocrinos.

Aminas vasoactivas

Histamina: se encuentra en células cebadas, basófilos y plaquetas almacenada en gránulos que secretan ante agentes inflamatorios, moléculas del complemento (C3a, C5a), proteínas lisosomales, IL1, IL8. La histamina es el gran mediador de la fase aguda, sus efectos son:
Vasodilatación de arteriolas y vénulas.
Alteración de la permeabilidad en las vénulas.
Serotonina
 almacenada en célula enterocromoafines, plaquetas y células del sistema nervioso. Su liberación se produce gracias al factor activador de plaquetas (PAF). Sus acciones son muy semejantes a las de la histamina.
Metabolitos del ácido araquidónico

Prostaglandinas: PGE2, PGI2, PGD2 que producen vasodilatación, fiebre y dolor.
·        Tromboxanos A2 (TXA2): producen agregación plaquetaria y vasoconstricción.
·        Leucotrienos LTC4, LTD2 y LTE4: producen vasoconstricción, aumento de la permeabilidad y broncoespasmos.
·        Leucotrieno B4: que promueve adherencia leucocitaria y quimiotaxis.

Modificaciones leucocitarias

Los leucocitos fagocitan a los patógenos, destruyen a las bacterias y a los microorganismos, y degradan el tejido necrótico, pero también pueden prolongar la lesión tisular al liberar enzimas, mediadores químicos y RLO. Las fases de las modificaciones leucocitarias son:
Marginación y adherencia a las células endoteliales

Cuando el flujo de las vénulas es normal, los leucocitos se desplazan a las paredes del vaso gracias a que disminuyen las fuerzas de cizallamiento, después se adhieren al endotelio transitoriamente (rodamiento) hasta que llegan a un punto en el que se adhiere firmemente.
Emigración

Los leucocitos fijados emiten unos pseudópodos a modo de palanca entre las células endoteliales, se introducen y quedan entre éstas y la membrana basal. Finalmente, liberan colagenasas para romperla y consiguen atravesarla.
Moléculas de adherencia
Selectinas.
Inmunoglobulinas.
Integrinas.
Los mediadores inflamatorios activan a las selectinas, que se encuentran almacenados en gránulos de Weibel-Palade de las células endoteliales y se redistribuye rápidamente hacia la superficie celular.
La transmigración y la salida de leucocitos está mediada por la PCAM-1.
Conglomeración
El tejido inflamado contiene un acúmulo de neutrófilos. si si seguro

Quimiotaxis

Se trata de la locomoción orientada según un gradiente químico hacia la zona de lesión.
El aumento del calcio intracelular provoca la contracción de los filamentos de actina y miosina en una zona del citoplasma permitiendo la diapedesis leucocitaria.
·        Sustancias quimiotácticas.
o   Productos bacterianos.
o   Componentes del complemento.
o   Metabolitos del ácido araquidónico.
o   Componentes lisosomales.
o   Citoquinas.

Fagocitosis

Reconocimiento y fijación del agente inflamatorio: los agentes son reconocidos cuando están cubiertos de opsoninas que se unen directamente a receptores de leucocito.
Englobamiento: de la partícula por medio de pseudópodos hasta que se forma un fagosoma. Mientras tanto el monocito y leucocito se desgranula.
Destrucción del agente inflamatorio
·        Si no existe lesión tisular:
·        Resolución.
·        Organización del exudado.
·        Si existe lesión tisular:
·        Regeneración: se sustituyen células muertas mientras que siga intacto el armazón conjuntivo.
·        Reparación: se sustituye el tejido por tejido cicatricial.

Persistencia del agente inflamatorio
·        Abscesificación.
·        Inflamación crónica.
En caso de no resolución se drenan también las bacterias y se extiende la infección por vía linfática: linfangitis (inflamación de los vasos linfáticos) y linfadenitis (inflamación de los ganglios linfáticos).
Exudado

Líquido extravascular de carácter inflamatorio que presenta alta concentración de proteínas y muchos restos celulares. Su presencia indica que se ha producido una alteración significativa en la permeabilidad normal de los vasos de pequeño calibre de la zona de la lesión.
Trasudado
Líquido con baja cantidad de proteínas y pocos restos celulares. Es un ultrafiltrado del plasma y se debe al desequilibrio hidrostático a través del endotelio vascular siendo normal la permeabilidad.

Inflamación crónica

Se caracteriza por una duración prolongada, daño tisular reparado por tejido de cicatrización, angiogénesis, fibrinolisis e infiltrado de células como monocitos, linfocitos y células plasmáticas.
Se debe a la persistencia del agente inflamatorio o a agentes inflamatorios que desde el principio producen inflamación crónica (formas primarias).
La célula fundamental es el monocito, que contiene abudantes lisosomas que degradan mejor a los neutrófilos. Son más activos sintetizando y liberando sustancias al exterior.



Inflamación crónica granulomatosa
Es un tipo específico de reacción inflamatoria crónica, que se caracteriza por la acumulación de macrófagos modificados (células epitelioides) y que está iniciada por diversos agentes infecciosos y no infecciosos. Para la formación de granulomas es necesaria la presencia de productos irritantes no digeribles, de una reacción inmunitaria mediada por células T frente al agente irritante o de ambos.
Granuloma: es una zona local de la inflamación granulomatosa, que consiste en la acumulación microscópica de macrófagos transformados en células epitelioides, rodeadas de un collar de leucocitos mononucleares, principalmente linfocitos y en ocasiones células plasmáticas. Los granulomas más evolucionados aparecen rodeados de fibroblastos. Con frecuencia las células epitelioides se fusionan y forman células gigantes en la periferia de los granulomas.
TRATAMIENTO PARA LAS INFLAMACIONES:
El tipo de tratamiento que se debe aplicar ante una inflamación también está supeditado a las características de la zona afectada y a las causas que la hayan provocado.  
Las pequeñas heridas deben lavarse con agua y jabón, y mantenerse limpias mediante el uso de antisépticos y vendajes o apósitos estériles, para evitar una posible infección y la consiguiente inflamación que se puede producir. 
La aspirina y el paracetamol pueden reducir la mayoría de las inflamaciones y aliviar el dolor. 
Cuando la inflamación está causada por una infección bacteriana, como en el caso de una amigdalitis, es necesario un tratamiento con antibióticos.